Fundación Tierra Austral fue reconocida internacionalmente como la primera ganadora del Conservation Innovation Award 2025, un premio que reconoce organizaciones que impulsan la conservación de tierras en el mundo mediante iniciativas que demuestren creatividad, relevancia estratégica, efectividad, transferibilidad y un impacto duradero.
Este reconocimiento es otorgado por la International Land Conservation Network (ILCN), una red global con presencia en seis continentes, que conecta a organizaciones y personas del sector privado y la sociedad civil para fortalecer la protección y mejorar la gestión de la tierra y los recursos naturales.
Fundación Tierra Austral fue seleccionada entre 40 organizaciones nominadas de distintos países, gracias al liderazgo y visión demostrada en el diseño e implementación de un programa innovador que ha permitido iniciar y acelerar el uso del Derecho Real de Conservación (DRC) como herramienta legal para la protección a perpetuidad de tierras privadas en Chile.
Promulgado en 2016, el DRC aún enfrenta desafíos—desde interpretaciones diversas hasta aplicaciones que distorsionan su propósito de conservación—. Sin embargo, la naturaleza flexible y adaptable de su diseño y aplicación se ha convertido en un referente internacional para países que buscan fortalecer la conservación privada mediante instrumentos legales sólidos fuera del modelo anglosajón.
“Este reconocimiento nos llena de alegría y nos impulsa a seguir trabajando para consolidar el uso del Derecho Real de Conservación en nuestro país. Su relevancia es especialmente clave en Chile Central, donde la mayor parte del ecosistema mediterráneo —el más amenazado a nivel nacional— se encuentra en manos privadas. Este instrumento nos permite conservar a perpetuidad áreas de alto valor ecológico dentro de estos territorios que hoy figuran entre los menos protegidos del país y del mundo. Es una contribución fundamental a la Meta 30×30”, afirmó Victoria Alonso, directora ejecutiva de Fundación Tierra Austral.
“Nos llena de orgullo que este modelo sirve de inspiración a otros países y que podamos aportar a un movimiento global de conservación privada que fortalece la protección de la naturaleza en Chile y el mundo”, concluye Alonso.